A veces se nos hace un poco pesado pasar trámites, especialmente si nos resultan o parecen innecesario: tener que pasar la ITV, cambiar de seguro o de banco, presentar certificados en oficinas varias, la declaración de la Renta… pero por muy aburrido que sea no nos queda otro remedio y a veces podemos encontrar hasta ventajas entre estos revuelos de papeles que tantos problemas nos producen. Si eres el propietario de un edificio seguro que conoces el IEE, ¿verdad? Y seguramente te parece uno de estos trámites, aburridos e innecesarios que la Administración se podía ahorrar ¿no? Pues bien, lo de aburrido no tiene solución, pero este trámite es tan necesario como ventajoso, y te explicamos por qué:

Es obligatorio.

Nunca trabaja uno tan bien como cuando no le queda otro remedio. La Administración te puede pedir que demuestres que has pasado el IEE en cualquier momento, así que para evitar perezas y problemas es mejor ponerse manos a la obra cuanto antes, porque puede ser un trámite largo (aunque no demasiado complicado) y siempre es conveniente tenerlo a mano por si un inspector pregunta.

Puede ser laborioso.

Como dijimos en el punto anterior, este es un trámite que va a conllevar tiempo y lío de papeles, aunque no es demasiado complicado; así que para evitarnos dolores de cabeza y problemas posteriores es mejor tenerlo hecho antes de que nos pregunten: como dice el refrán es mejor prevenir que curar.

Es mejor pagar el certificado que pagar la multa.

A veces no nos echa para atrás la pereza, si no el precio: este certificado costará unos 1.200 € de media por edificio, pero, como este certificado es obligatorio, los edificios que carezcan de él pueden incurrir en multas mucho más cuantiosas, así que de nuevo recordamos que es mejor curarse en salud para evitarnos dolores de cabeza.

Es sencillo.

Hemos avisado en los puntos anteriores que este trámite puede ser largo, costoso, problemático y aburrido; pero tiene la ventaja de que es sencillo: usando el modelo tipo IEE lo puedes tramitar tú mismo y enseguida. Sin embargo te aconsejamos que contactes con tu administración provincial y les pidas que te envíen un modelo reciente por correo electrónico, ya que con los nuevos cambios de estatutos es probable que te encuentres un modelo anticuado que no se adapte a tu caso. Además de esto podemos encontrar también una herramienta en página oficial del Ministerio de Fomento que nos ayudará a cumplimentar estos papeles para que los tengamos terminados enseguida.

Revalorizará tu edificio.

El IEE es prácticamente un “chequeo médico” del edificio: comprueba que esté en buen estado, cumpla la normativa vigente, sea accesible para minusválidos… por lo que si tu edificio cumple la normativa, está muy por delante de aquellos que no lo cumplen; lo que le dará un valor añadido a tu edificio que se reflejará en los precios y en la cantidad de gente que se interesará por él: siempre es mejor un edificio que puede demostrar que está en buen estado y no nos dará problemas, que jugárnosla en un edificio más barato sin certificación.

Así que, en conclusión, no vamos a negar que el trámite y papeleo consecuente puede ser largo, costoso y aburrido: pero no nos queda más remedio que hacerlo, y hemos demostrado que puede hasta tener sus ventajas. Desde aquí esperamos que este artículo te haya sido útil, haya solucionado todas tus dudas y te hayamos animado a cumplimentar el Informe de Evaluación de Edificios.